El cuento de la Buena (Abuela) Pipa (Lados A Y B en crudo, Consejo: Dale Play)


(Fragmentos recuperados de una transcripción defectuosa hallada en un cassette TDK de 60 minutos, lado A y B mezclados, grabado cerca de una cocina con pava silbando y un medidor eléctrico que nadie recuerda haber invitado)

—¿querés que te cuente el cuento de la buena pipa?

[ruido de cinta estirada]

—Bueno…

[pause larga. mate cebándose. cucharita golpea un vaso que no aparece en escena]

—No es un cuento, dice la abuela, o sí, pero no como esos. Porque esos empiezan y terminan, y este… este se acomoda.

[voz se aleja]

—Antes no había heladeras.

[click. rebobinado parcial]

—Antes no había heladeras ni medidores. Había calor. Había tiempo. Y si un rey quería frío… mandaba a buscarlo.

[soplo. alguien dice “eso no tiene sentido” fuera de micrófono]

—Claro que no tiene sentido —responde la abuela—, por eso funcionaba.

[cinta salta]

—Los camellos caminaban días. El hielo llegaba tarde. A veces no llegaba. Nadie se enojaba con el hielo.

[interferencia]

—Después vino el progreso. Vino despacio, como vienen las cosas que no preguntan. Primero los cables. Después los números.

[ruido mecánico rítmico, casi un vals]

—¿Escuchan eso?

[silencio incómodo]

—Eso es el medidor.


Interludio (lado B): Confesión de un medidor analógico

(voz metálica, monocorde, grabada demasiado cerca del micrófono)

Yo giro.

No sé cuándo empecé.

Giro cuando hierven pavas. Giro cuando nadie mira. Giro mejor de noche.

No entiendo el mate, pero lo respeto. No lo puedo medir.

A mí me trajeron en barco. Me bajaron antes que a muchos. Me colgaron en paredes que todavía no sabían de qué lado quedaba el frente.

Yo no consumo. Yo registro.

Eso me hace peligroso.

Cuando la tensión baja, me mareo. Cuando sube, acelero. Si se quema una heladera, no es culpa mía. Yo sólo bailo.

A veces creo que soy una bailarina rusa dentro de una caja que nunca se abre.

A veces creo que si dejo de girar, el tiempo se enfría.

[golpe seco. cinta se detiene unos segundos]


Reanudación de la transcripción

—¿Estás grabando? —pregunta la abuela.

—Sí.

—Bueno, seguí grabando, pero no todo es para entender.

[ruido de pasos. puerta que no cierra bien]

—Las casas estas… —dice— no las pensaron para quedarse. Las pensaron para aguantar.

—¿Aguantar qué?

—El calor. El frío. Los gobiernos. Las modas. Las heladeras nuevas.

[risa leve]

—La yerba, en cambio, sabe esperar.

[cinta se estira otra vez]

—Corrientes, Misiones… ahí el tiempo crece en plantas. Por eso la hoja es buena. Porque no apura.

[ruido blanco]

—¿Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?

—Abuela, ya lo estás contando.

—No, este es otro.

[pausa. muy larga]

—Antes del diluvio tampoco había cuentos. Había memoria.

—¿Y después?

—Después hubo que repetir.

[el ruido del medidor vuelve, casi imperceptible]

—¿Escuchás?

—Sí.

—Bueno.

[silencio]

—¿Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?

[fin de lado A]


(nota al pie encontrada escrita a lápiz dentro de la caja del cassette)

Si este cuento parece volver a empezar, no es un error.
Es que ya estaba girando cuando apretaste play.

Comentarios

Entradas populares