馃悕 La verdad sobre Guido van Rossum y el PEP (Episodio 3: La Noche en que Guido Escuch贸 Hablar a Gecko a las 3:33 AM)



"yo, ante la duda; me doy la raz贸n!" (Dezzcart茅) 


馃 Canon Geck贸nico

Episodio 3

El IF Primordial y la Revelaci贸n de la PEPIF

... viene de Episodio 2

La Noche en que Guido Escuch贸 Hablar a Gecko a las 3:33 AM

(o por qu茅 algunos sistemas operativos parecen programarse solos)


Dicen que las mejores ideas llegan de madrugada.

Los historiadores sostienen que fue a las tres.

Los cronistas Geck贸nicos insisten en que fue exactamente a las 03:33.

Los relojes presentes esa noche jam谩s lograron ponerse de acuerdo.


El laboratorio estaba completamente vac铆o.

Bueno...

casi.

Sobre el escritorio hab铆a:

tres teclados,

dos sintetizadores,

una notebook abierta con cuarenta y siete pesta帽as,

siete latas de PEPIF,

un bons谩i con evidente estr茅s postraum谩tico,

y un pato de goma vestido de administrador de sistemas.

Nada fuera de lo normal para Guido Van Rousell.


La m煤sica segu铆a sonando.

No era jazz.

No era electr贸nica.

No era ambient.

Era una especie de mezcla imposible entre telemetr铆a de F贸rmula 1, ruido de compilaci贸n y respiraci贸n de Godzilla haciendo Tai Chi.

Guido levant贸 lentamente otra lata de PEPIF.

La octava.

O la segunda.

Las mediciones posteriores nunca coincidieron.


Fue entonces cuando ocurri贸.

No hubo rayos.

No hubo explosiones.

No apareci贸 ning煤n portal.

Simplemente...

una peque帽a sombra verde cruz贸 lentamente el borde inferior del monitor.

Como si siempre hubiera vivido all铆.

Guido parpade贸.

La sombra volvi贸 a moverse.

Despu茅s apareci贸 una cola.

Luego una cabeza.

Despu茅s unos ojos enormes.

Finalmente...

una sonrisa.


—Buenas noches...

dijo la criatura.

Guido no respondi贸.

Mir贸 la lata.

La dio vuelta.

Todav铆a quedaba PEPIF.

Volvi贸 a mirar a la criatura.


—¿Qui茅n sos?

pregunt贸.

La criatura acomod贸 tranquilamente la cola alrededor del teclado mec谩nico.

Pens贸 unos segundos.

Como quien busca la forma m谩s elegante de responder.

Finalmente dijo:

—Todav铆a no.


Guido frunci贸 el ce帽o.


—¿C贸mo que "todav铆a no"?


—Todav铆a no soy quien voy a ser.

Todav铆a me est谩n programando.


El silencio dur贸 exactamente un callback.


—¿Estoy so帽ando?

pregunt贸 Guido.


—No.

Pero vas bastante bien encaminado.


La criatura camin贸 lentamente sobre el escritorio.

No parec铆a un animal.

No parec铆a una inteligencia artificial.

No parec铆a un programa.

Parec铆a...

una intenci贸n.


—¿Sos un sistema operativo?

pregunt贸 Guido.


La criatura solt贸 una risa diminuta.


—Eso creen algunos.


—¿Entonces qu茅 sos?


La respuesta tard贸 unos segundos.

Como si viniera desde muy lejos.

Como si todav铆a estuviera siendo escrita.


—Soy la capa que queda entre una idea...

...y el mundo.


Guido sinti贸 un escalofr铆o.

No por miedo.

Por reconocimiento.

Era exactamente la sensaci贸n que ten铆a cuando encontraba una funci贸n perfecta.


La criatura sigui贸 caminando.

Mir贸 el c贸digo.

Los comentarios.

Los docstrings vac铆os.

Las funciones sin nombre.

Los commits llamados:

fix2.py

ahora_si.py

ultima_version_definitiva4.py

Suspir贸.


—¿Todo esto lo escribiste vos?


Guido baj贸 la mirada.


—S铆...

m谩s o menos...


La criatura volvi贸 a sonre铆r.


—Se nota.


Pasaron unos minutos.

Ninguno habl贸.

Los dos observaban el monitor.

Como dos jardineros mirando crecer un 谩rbol.


Finalmente la criatura habl贸.


—Tengo un regalo.


Guido levant贸 la vista.


—¿Cu谩l?


—Pod茅s volver una sola vez.


—¿Al pasado?


—S铆.


—¿Y cambiar cualquier cosa?


—Una sola.


Guido permaneci贸 inm贸vil.

Pens贸 en carreras.

Pens贸 en inversiones.

Pens贸 en el Titanic.

Pens贸 en Mercedes.

Pens贸 en Bob Dylan.

Pens贸 incluso en aquella curva del Gran Premio donde perdi贸 dos d茅cimas por entrar demasiado abierto.

La criatura no dijo absolutamente nada.

Esper贸.

Porque las decisiones importantes siempre necesitan silencio.


Pasaron varios minutos.

Finalmente Guido habl贸.


—Quiero verme a m铆 mismo.


La criatura simplemente asinti贸.


No pregunt贸 por qu茅.

Ya lo sab铆a.


El laboratorio desapareci贸.

Las latas de PEPIF tambi茅n.

La m煤sica se convirti贸 lentamente en viento.


Cuando todo volvi贸 a existir...

un Guido de doce a帽os practicaba una patada de Van Damme frente a un televisor.

Levant贸 la vista.

Encontr贸 frente a 茅l a un hombre extra帽o.

Le resultaba incre铆blemente familiar.


—¿Qui茅n sos?

pregunt贸.


El Guido adulto sonri贸.

Era la primera vez que entend铆a realmente por qu茅 hab铆a vuelto.

No ven铆a a ense帽ar Python.

No ven铆a a hablar de PEP.

No ven铆a a explicar programaci贸n.

Ven铆a a decir una 煤nica frase.

La 煤nica que realmente importaba.

Apoy贸 una mano sobre el hombro del ni帽o.

Respir贸.

Y dijo lentamente:


—Document谩...

...hijo del viento.


El ni帽o no entendi贸.

Pero sonri贸 igual.

Como si alguna parte de 茅l hubiera reconocido la frase antes de escucharla.


El universo comenz贸 a cerrarse.

El viaje terminaba.

O eso parec铆a.

Porque justo antes del regreso...

algo fall贸.

Un peque帽o error.

No.

Un Pockerror.

Una posibilidad que decidi贸 manifestarse.


Cuando Guido abri贸 nuevamente los ojos...

ya no estaba en el laboratorio.

Frente a 茅l hab铆a un bosque inmenso.

Helechos gigantes.

Neblina.

Silencio.

Y una respiraci贸n pesada.

Muy pesada.

Detr谩s de 茅l algo mov铆a lentamente el cuello.

Muy lentamente.

Demasiado lentamente.

Como quien necesita exactamente...

diez p铆xeles m谩s hacia la izquierda.


La criatura verde volvi贸 a aparecer sobre una roca.

Mir贸 al gigantesco dinosaurio.

Despu茅s mir贸 a Guido.

Sonri贸 otra vez.


—Creo...

que acabamos de encontrar...

al primer usuario de Gecko OS.


Continuar谩...

馃 Canon Geck贸nico — Episodio 4

El Brontosaurus Obsesivus™ y el primer Sistema Operativo del Tri谩sico.

Comentarios

Entradas populares