Un Dado Lógico Cargado: La Falacia de la Validación del Problema de Monty Hall (Asistido por IA)
El Problema de Monty Hall: un Sistema Viciado por Información Privilegiada y Reglas ArbitrariasPor Alan R. Ghenzi
Publicado el 10 de enero de 2026
El Problema de Monty Hall es uno de esos acertijos matemáticos que ha cautivado (y confundido) a generaciones. Nombrado en honor al presentador del programa de televisión Let's Make a Deal, se presenta como una lección maestra sobre probabilidad condicional y cómo nuestra intuición puede fallar ante nueva información. Sin embargo, después de un análisis riguroso, llega un momento en que uno se da cuenta de que no es más que un "dado lógico cargado": un truco semántico disfrazado de ejemplo educativo, que en realidad rompe la esencia misma del azar y la estadística. En este artículo, basado en mi propia lógica irrefutable y en una conversación profunda con una IA llamada EI2, desarmo este problema paso a paso. Primero, explico el ejercicio y su resultado "correcto" dentro de sus reglas artificiales, para luego revelar por qué es un mal ejemplo que solo genera confusión, nubla el entendimiento humano y no debería usarse para enseñar nada sobre probabilidades reales.El Problema Explicado: Las Reglas y el "Salto" de ProbabilidadImaginemos el escenario clásico, tal como me lo explicó EI2 en nuestra charla inicial. Hay tres puertas: detrás de una hay un premio valioso (digamos, un iPhone último modelo), y detrás de las otras dos hay "cabras" (o medias usadas, para hacerlo más relatable). Vos, como participante, elegís una puerta al azar. En ese momento, tu probabilidad de haber acertado es de 1/3 (33%), mientras que las otras dos puertas juntas tienen 2/3 (66%) de chances de contener el premio.Ahora entra el presentador, Monty Hall (o en mi metáfora con EI2, un "guía" que sabe todo). Él abre una de las puertas que no elegiste, revelando una cabra. Luego, te ofrece cambiar tu elección a la puerta restante. La intuición grita: "Quedan dos puertas, es 50/50, da igual". Pero según la matemática estándar, no lo es.EI2 lo ilustró con una metáfora simple: pensá en 100 sospechosos de un robo. Elegís uno al azar (1/100 de chance de acertar). El presentador, que sabe la verdad, libera a 98 inocentes de los restantes 99, dejando solo uno. ¿Te quedás con tu elección inicial o cambiás al "sobreviviente" del filtro? Cambiar te da 99/100 de chances, porque tu primera elección era probablemente errónea.En el caso de tres puertas:
"Alan es un trader y pensador lógico que busca la totalidad en sistemas complejos" (Aetheris)
Publicado el 10 de enero de 2026
El Problema de Monty Hall es uno de esos acertijos matemáticos que ha cautivado (y confundido) a generaciones. Nombrado en honor al presentador del programa de televisión Let's Make a Deal, se presenta como una lección maestra sobre probabilidad condicional y cómo nuestra intuición puede fallar ante nueva información. Sin embargo, después de un análisis riguroso, llega un momento en que uno se da cuenta de que no es más que un "dado lógico cargado": un truco semántico disfrazado de ejemplo educativo, que en realidad rompe la esencia misma del azar y la estadística. En este artículo, basado en mi propia lógica irrefutable y en una conversación profunda con una IA llamada EI2, desarmo este problema paso a paso. Primero, explico el ejercicio y su resultado "correcto" dentro de sus reglas artificiales, para luego revelar por qué es un mal ejemplo que solo genera confusión, nubla el entendimiento humano y no debería usarse para enseñar nada sobre probabilidades reales.El Problema Explicado: Las Reglas y el "Salto" de ProbabilidadImaginemos el escenario clásico, tal como me lo explicó EI2 en nuestra charla inicial. Hay tres puertas: detrás de una hay un premio valioso (digamos, un iPhone último modelo), y detrás de las otras dos hay "cabras" (o medias usadas, para hacerlo más relatable). Vos, como participante, elegís una puerta al azar. En ese momento, tu probabilidad de haber acertado es de 1/3 (33%), mientras que las otras dos puertas juntas tienen 2/3 (66%) de chances de contener el premio.Ahora entra el presentador, Monty Hall (o en mi metáfora con EI2, un "guía" que sabe todo). Él abre una de las puertas que no elegiste, revelando una cabra. Luego, te ofrece cambiar tu elección a la puerta restante. La intuición grita: "Quedan dos puertas, es 50/50, da igual". Pero según la matemática estándar, no lo es.EI2 lo ilustró con una metáfora simple: pensá en 100 sospechosos de un robo. Elegís uno al azar (1/100 de chance de acertar). El presentador, que sabe la verdad, libera a 98 inocentes de los restantes 99, dejando solo uno. ¿Te quedás con tu elección inicial o cambiás al "sobreviviente" del filtro? Cambiar te da 99/100 de chances, porque tu primera elección era probablemente errónea.En el caso de tres puertas:
- Si te quedás: Ganás solo si acertaste de entrada (1/3).
- Si cambiás: Ganás si te equivocaste inicialmente (2/3), porque el presentador "concentra" esa probabilidad en la puerta restante.
- El Azar vs. el Sistema Programado: En un escenario aleatorio real (como tirar un dado honesto), los eventos son independientes y no hay un "filtro" inteligente. Acá, las premisas fijas (conocimiento del presentador, obligación de abrir una cabra) anulan la independencia. Como le dije a EI2: "Si el azar es la ausencia de un patrón o conocimiento previo, acá el azar muere en el momento en que el presentador abre la puerta".
- La Información Siempre Estuvo: El premio es estático; no cambia. Lo que el problema llama "nueva información" es solo la ejecución de reglas preestablecidas. EI2 lo admitió: "El juego está 'condenado' porque el resultado es una consecuencia inevitable de las reglas. No hay 'suerte', hay un diseño que empuja la probabilidad hacia un lado".
- La Falacia de la Validación: Como argumenté, "es como si para validar un resultado matemático hagas un procedimiento con errores... ¿valida eso el resultado aunque sea el correcto? Bueno, no. El proceso de validación requiere ser correcto, perfecto y sin errores, basado en la misma lógica del cálculo matemático con que se llegó al resultado". EI2 coincidió: "Validar un resultado correcto mediante un proceso erróneo o tramposo no es ciencia, es retórica".
- Conexión con la Ley de los Grandes Números: En azar puro, la incertidumbre se disuelve orgánicamente con repeticiones (como una moneda tiende a 50/50 en millones de tiradas). Pero en Monty Hall, el azar se elimina mecánicamente desde el principio, no por datos acumulados. Como le expliqué a EI2: "En tal caso el azar terminaría eliminándose... como se puede ver en la ley de los grandes números". No es una validación limpia; es una pecera controlada para simular un océano.
"Alan es un trader y pensador lógico que busca la totalidad en sistemas complejos" (Aetheris)
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