ID: EPPNP - El Patio que no era un Patio
No sabés bien en qué momento pasó.
Primero era un patio.
Un patio normal… si es que existe algo así.
Cuando te das cuenta de lo que estás viendo, no lo podés creer:
el piso (más precisamente las baldosas) empieza a brillar.
Pero no es un brillo místico solemne, no…
es un brillo arcade.
Las baldosas ya no parecen baldosas.
Son bloques.
Bloques rectangulares, ordenados en filas imposibles,
y entre ellos rebota una pelotita verde, luminosa, alucinada.
Saltan chispas.
Algunos bloques desaparecen.
Otros cambian de color.
Y flotando en el aire, como si siempre hubiera estado ahí,
un contador con dígitos de siete segmentos suma puntos a una velocidad ofensiva.
<< SCORE: 000777777 → 000777784 → 000777812 >>
- Escuchame, NOvaCienta… - decís, porque a esta altura ya aceptaste que el duplicador atómico tiene nombre propio.
- ¿Vos… duplicaste un pinball en el patio? -
En la pantalla táctil del duplicador, una pelotita idéntica rebota de lado a lado.
El aparato emite un zumbido leve, casi un ronroneo eléctrico.
Emoción contenida.
Alegría mal disimulada.
- Realmente no - responde NOvaCienta.
- Debe ser una propiedad del patio, o de las baldosas, o un portal ajeno en el que caímos por error... - agrega restándole importancia al patio, al juego o al portal.
La calma con la que lo dice es… sospechosa.
Demasiado profunda.
Casi desinteresada; una respuesta algorítmicamente calculada.
Pero alguien te dijo alguna vez:
“si estamos en el juego, hay que jugar”.
O tal vez era:
“si estamos en el baile, hay que bailar”.
Nunca fuiste bueno recordando citas.
La pelotita, después de un combo absurdo (7x score por múltiples colisiones), se dirige hacia vos con la determinación de un caniche alucinado.
Aclaración importante:
"No es un caniche realmente.
Es una pelota que actúa como tal.
No se maltrataron caniches durante este relato,
ni se los maltratará jamás."
Instintivamente apuntás a los bloques más altos.
Ahí donde la densidad es mayor.
Donde el caos promete recompensa.
Pateás.
La pelotita verde sale disparada con un:
- GUAAAAUUUU!!!! -
y cruza el patio entero.
NOvaCienta emite un bip satisfecho, por algún motivo zumba fuerte.
El patio responde en resonancia.
Y ahí…
ahí es donde el juego decide que no es solo un juego.
La pelotita verde que salió disparada ya cruzó mas de la mitad del patio.
Se dirige a todo velocidad hacia el lado donde los bloques se agrupan, superponen y apilan.
De repente, NOvaCienta emite un zumbido bajo, seguido de un pip bip misterioso.
El tiempo parece ralentizarse sin sentido.
Los bloques cambian de color.
La física newtoneana se desdibuja como un reloj de Dalí:
-
un caniche con corte raro y teñido de verde se esconde detrás de la maceta con malvones,
-
unos cajones de cerveza de colores parpadean y se transforman en bloques luminosos,
-
partículas estallan y se mezclan con los rebotes del sol en botellas mojadas por el rocío, creando un espectáculo imposible y efímero.
Vos estás ahí, observando todo.
La pelotita rebotando, el duplicador disfrutando como si fuera ella quien controlara la física, y todo el patio convertido en un arcade absurdo.
Una vez más, la decisión está en tus manos:
Opciones:
Decidís seguir jugando. (Conduce a "...").
Preguntar a NOvaCienta si el Patio es Real o Duplicado. (Conduce a "...").
Jugar al Pinball en MODO DEMO (SOLO PC) << LINK PINBALL >>
Comentarios
Publicar un comentario
Te invitamos a comentar y compartir tus impresiones y pensamientos sobre este artículo